Cuentos

El otro día encontramos de rebote, como sucede con casi todas estas cosas, un artículo de un señor de nombre José Vidal-Beneyto que nos llamó mucho la atención. Titulado Cuénteme un cuento / y 3 es la tercera parte de un texto [que hemos encontrado completo en el blog de reggio] publicado en El País en el que el autor reflexiona sobre el papel de la narración en la historia humana y sus implicaciones más prácticas en la sociedad actual. Las dos primeras partes no nos han resultado tan llamativas, pero en la tercera el personaje de Edward Bernays, emigrado sobrino de Freud al que se considera padre de las relaciones públicas modernas, llama la atención. Una interesante cita suya de la Wikipedia:

“If we understand the mechanism and motives of the group mind, is it not possible to control and regiment the masses according to our will without their knowing about it? The recent practice of propaganda has proved that it is possible, at least up to a certain point and within certain limits.” (Propaganda, 2005 ed., p. 71.)
He called this scientific technique of opinion-molding the “engineering of consent.”

Según el autor, las consecuencias de las acciones de éste hombre le convierten en un auténtico genocida impune. Cita tres campañas inspiradas u organizadas por él:

[…] La promovida por General Motors, Firestone y Standard Oil para acabar con los tranvías en las ciudades americanas y sustituir su transporte por autobuses y coches particulares. Con un éxito total. La que tuvo como objetivo que las mujeres pudieran fumar en público, instada y pagada por American Tobacco, que en menos de 18 meses duplicó el uso del cigarrillo en EE UU; y la que puso en marcha la Oregonians Food & Shelter Association oponiéndose a la limitación de los productos químicos en agricultura, que supuso desde el primer año para las sociedades Chevron Chemical, Dupont y Western Agricultural Chemicals un aumento de más de 80 % de sus beneficios.

¿Cuántos cánceres hay que apuntarle en el debe al señor Bernays por tan brillantes éxitos? Finalmente, su vasta operación de relaciones públicas en favor de la política de United Fruit Company en Guatemala, que se oponía a que el Gobierno del presidente Arbenz expropiara, aunque fuese contra retribución, las tierras que poseía pero no cultivaba. El éxito de la campaña de Bernays en Estados Unidos provocó la intervención de la CIA, el derrocamiento de Arbenz y el nombramiento del General Castillo Armas con la eliminación de más de 100.000 personas. […]

Impresionante, ¿no? Bueno, un par de consejos publicitarios para desengrasar las neuronas.

http://adbusters.org/spoofads/index.php

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